El Qi “la energía vital”, es la energía invisible que reside en todas las cosas, la que impulsa la existencia. El Qi está en todos los seres vivos y en los objetos; también los lugares y el tiempo tienen una cualidad de Qi.
Todas las técnicas utilizadas en Feng Shui están enfocadas en observar, analizar y percibir como son las emanaciones o movimiento del Qi, donde se está reteniendo, escapando o deteriorándose. Donde hay un Qi favorable que nos interesa atraer y retener o un Qi desfavorable que nos interesa debilitar o no contactar con él.
Dentro de los dos tipos de Qi que distingue el Feng Shui:
Sheng Qi significa “generador o vida” (corrientes favorables)
Sha Qi significa “demonio o muerte” (corrientes desfavorables)
SHENG QI
La energía Sheng Qi fluye con el entorno suavemente y lo va nutriendo a su paso. Se mueve de forma serpenteante, ondulada, suave y sinuosa.
- Es una energía amable, benevolente, luminosa, favorable
- Aporta bienestar, armonía, prosperidad, riqueza
- Atrae la abundancia y aumenta las oportunidades
- Agudiza el pensamiento
SHA QI
Cuando hay lineas rectas, formas cortantes y en los ángulos de 90º, el Qi es desfavorable, es Sha Qi, entonces se dice que vibra en órdenes que no están en coherencia con la vida.
Estas energías invisibles, al contrario que la energía vital estimulaste que circula en suaves oscilaciones (Sheng Qi), dispara como flechas envenenadas, directa y agresivamente al campo energético del ser humano y lo debilita.
- Es una energía dañina, agresiva, violenta, desfavorable
- Se mueve de forma recta, rápida, cortante
- Aporta desarmonía, problemas y obstáculos
- Debilita la salud y el bienestar de la persona
- Dificulta las oportunidades y merma la generación de riqueza
Las líneas rectas, las esquinas angulosas, los bordes afilados, los espacios estrechos y los lugares sucios producen tensión, y son los generadores de Sha Qi.
El objetivo del Feng Shui es que la energía se desplace de forma suave y sinuosa, lo que nos aportará equilibrio y bienestar.